Génesis 1:1-2:3 La creación

 

Génesis 1.1-2.3 PDF

 

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Génesis 1: La creación

«En el principio: Dios»

Introducción.

El primer capítulo del Génesis es, por un lado, una joya literaria de la antigüedad. Tiene una estructura poética, un lenguaje preciso, detallado y dulce. Pero además de eso, este pasaje contiene un relato único y muy diferente a cualquier otra cosa escrita en el periodo de la antigüedad. Otros pueblos tenían sus respectivas explicaciones acerca del origen del universo, pero no llegan a compararse a la grandeza del Génesis ni por un poco; además que la cosmovisión que tiene el autor de Génesis (Moisés) es tan inmensa, tan fuera de este mundo que sorprende enormemente a cualquiera que compare o analice las mitologías antiguas acerca de la creación con el relato bíblico.
¡Es tan único y diferente! Podemos ver claramente que nos encontramos a un relato inspirado por Dios y escrito por una mente brillante, un hombre que recibió la inspiración y la revelación de parte de Dios mismo.
Quiero invitarte a analizar el texto de Génesis 1:1 – 2:3.
Oremos.

Génesis 1:1-2, la Obertura.

Estos primeros dos versículos nos introducen al resto del capítulo. El relato no comienza yendo directo a la creación, tampoco comienza con una larga introducción ni preguntas de interés, como muchas veces los predicadores empezamos nuestros sermones. No elabora explicaciones ni teorías ni argumentos para explicar o presentar motivos o razones por las cuales se crearon todas las cosas. Tampoco comienza con una larga explicación o justificación o una elaborada tesis arqueológica.
Cuando la Biblia habla acerca del origen de todas las cosas comienza con una afirmación, con una simple pero potente y poderosa afirmación: «En el principio Dios».
Nos lleva de inmediato a la plenitud del ser de Dios. Él está en el principio, Él es el principio. No existe nada fuera de Dios, Él lo creo todo. Solo, sin que nadie ni nada ejerza una presión sobre él. Todo nace de su propia y única iniciativa.
«En el principio Dios».
Esta sola afirmación nos debe llenar de asombro y maravilla, nos debe humillar y sobrecoger pues no deja ningún lugar a la satisfacción de la curiosidad.
Todo tipo de preguntas se ha hecho el ser humano acerca de su origen, todo tipo de ideas y teorías se han levantado ¿Cómo empezó todo?, ¿Cómo?, ¿Por qué y para qué? La respuesta de la Biblia es simple y poderosamente una sola: «Dios».
La única respuesta que da la Biblia es la sublime y única realidad de la divinidad.
Él es la respuesta al proceso de la creación y al propósito de la creación. Los antropólogos, arqueólogos y científicos pueden elaborar intrincadas teorías, los geólogos pueden desenterrar las entrañas de la tierra y especular sobre los restos fósiles y pueden tratar de dar respuestas a todas las preguntas. Algunos de ellos, incluso, pueden intentar reunir toda evidencia posible para refutar el texto bíblico y catalogarlo como obsoleto o como un mito.
Pero el creyente, el discípulo, se aferra con una alegría que sólo puede dar la certeza de la fe a la enseñanza bíblica, al texto inspirado por Dios que le otorga verdadera fe y seguridad.
Queridos no estoy hablando de las emociones solamente, estoy convencido que la ciencia, la verdadera ciencia, no está contra la Biblia. Estoy convencido que la Biblia no exige ni provoca que guardemos nuestros cerebros en un armario ¡Todo lo contrario! No tenemos el tiempo para entrar en estos detalles de la creación y la evolución pues no es el tema del texto bíblico que estamos estudiando, pero reconozco que este mismo texto ha levantado todas las preguntas que han derivado en esos temas. Si quieres conversar más acerca de esos temas estoy dispuesto a hacerlo, sólo habla conmigo.
«En el principio Dios creó los cielos y la tierra».
Esta sola oración, este solo primer versículo nos pone inmediatamente ante la presencia del Dios Supremo y Señor. No hay argumento acerca de su existencia, no hay una elaborada explicación de la realidad de Dios, no lo hay en el Génesis ni en toda la Biblia. Si alguna vez quisiste algún argumento elaborado que demuestre la existencia de Dios, la Biblia no es el lugar adecuado, en ninguna de sus páginas se provee tal argumentación, solamente la grandiosa afirmación: «Yo soy».
Así el Dios creador se revela a sí mismo, por medio de sus obras, por medio de su creación:
«Los cielos proclaman la gloria de Dios; el firmamento revela la obra de sus manos.» (Salmo 19:1).
Queridos hermanos, este pasaje debe revelar ante nuestros ojos la más viva imagen de la omnipotencia de Dios, la más grande demostración de su poder infinito, su infinita grandeza y nuestra pequeñez. Pero también nos habla de la majestad y del amor, del poder y de la ternura de un Dios que todo lo hace como un acto supremo de gracia.
«La tierra estaba desordenada y vacía» continúa el versículo 2. Ese es el escenario donde empieza a trabajar Dios, en la soledad, en la oscuridad, cuando no queda nada y nada es posible. Pero este es el lugar y las condiciones donde sólo un Dios todopoderoso puede obrar y eso es lo que sucede.

Génesis 1:3-8 Días 1 y 2. Creando el LUGAR.

El primer capítulo de Génesis desarrolla esta sinfonía de la creación como una obra en un avance y refinamiento perfecto, como si un padre amoroso estuviera preparando lala habitación para la llegada de su hijo que aún no ha nacido. No puedo evitar pensar que esto es precisamente lo que está haciendo Dios en el Génesis 1: creando, preparando y colocando todas las cosas en su sitio para el nacimiento de su hijo amado, aquel que vendría miles de años más tarde a nacer en un pesebre.
En los vv. 3-8, el texto nos describe la creación del lugar, Dios está comenzando y preparando todo lo necesario para que haya vida en su creación, y comienza con la luz, la atmósfera en la tierra o la «expansión» como la llama el versículo 7, expansión que recibió el nombre de «los cielos».

Génesis 1:9-13. Día 3. Creando las condiciones y la VIDA VEGETAL.

La siguiente categoría de la creación tiene que ver con la vida vegetal. La tierra, apartando y formando los mares y luego las hierbas, los árboles y sus semillas y frutos. Las frases que se repiten como si fueran estribillos son: «Y vio Dios que era bueno», enfatizando que todas las cosas no tenían nada de imperfección, reflejando a su creador. La otra frase es «Según su especie», enfatizando que todo fue hecho como un diseño único de la mente de Dios.

Génesis 1:14-19. Día 4. Creando todo lo necesario para vivir en ORDEN.

El cuarto día Dios creó todo lo necesario para que la vida en la tierra tenga un orden. Las «lumbreras» para señalar el día y la noche, para señalar las estaciones y alumbrar la creación. Dios creó el sol, la luna y las estrellas.

Génesis 1:20-25. Día 5. Creando la vida ANIMAL.

Avanzando en la creación siguen las formas de vida animales más complejas y diversas. El texto describe desde los seres vivos acuáticos hasta las aves en los cielos (v.20). De los grandes monstruos marinos, a los seres más diminutos, toda clase de mamíferos, reptiles, aves y seres marinos «Y vio Dios que era bueno».
Y Dios les bendice con la vida y la fecundidad. Sobre ellos cae esta bendición, los animales poblaron la tierra, pero no eran la cúspide de la creación, Dios no había terminado.

Génesis 1:26-31. Día 6. La creación del HOMBRE.

Dios guardó lo mejor de su creación para el final. No una planta por muy valiosa y necesaria es para la vida, no un animal que camine sobre la tierra o nadie en las aguas o vuele en los cielos. Dios creó un ser «a su imagen y semejanza» ¡Estas palabras ponen al ser humano en una categoría única y muy por encima del resto de toda la creación!
Noten que la bendición que Dios declara al ser humano es diferente a la de los animales: en el versículo 28 contiene el elemento de fecundidad y reproducción, pero luego dice: «sojuzguen la tierra», «dominen», «gobiernen» ¡A toda la tierra y a todo lo que habita en ella!
¿Notan cómo la Biblia dice: «Hagamos al hombre» en el v. 26? Dios habla en plural pues las tres personas de la Trinidad están plenamente activas en la creación. Pero lo otro, que hay que notar es el singular que utiliza para hablar del ser humano, «el hombre». Pero en el versículo 27 Dios crea a este hombre (otra vez singular) a imagen y semejanza suya, pero le crea «hombre y mujer», un plural. Hermanos esto gramaticalmente es un error, no podemos utilizar una palabra singular para describir algo que es, en realidad, un plural. Pero la Biblia no comete errores. El autor esta usando la gramática de esta manera porque quiere establecer que ambos, hombre y mujer, fueron creados a imagen y semejanza de Dios. No existe una preeminencia de importancia o valor, ninguno es más que el otro o inferior al otro.
Y a ellos Dios les dio el poder y la autoridad de dominar y mandar sobre toda la creación.
Pero este dominio debía ser al mismo estilo de Dios. En justicia y en orden, el ser humano debía alimentarse del fruto de las plantas, no existía la muerte ni la explotación de los recursos ni la voracidad para destruir y acabar con la vida animal o vegetal.

Génesis 2:1-3. Día 7. La PLENITUD para vivir: El REPOSO de Dios.

El último día, le séptimo, la Biblia dice que Dios «reposó» o «descansó» ¿Qué quiere decir esto? El versículo 2 dice que el séptimo día Dios completó, terminó su obra, su labor creadora había concluido, todo estaba hecho y todo era bueno. Entonces Dios descanso de su obra creadora, ya no había más por crear, nada había sido dejado de lado o descuidado. Entonces quiere decir que Dios paró de crear, no que se haya cansado y necesitaba un descanso sino que, como dice el versículo 3, tiene que ver con la bendición de Dios, cuando todo lo que uno necesita reposa. Uno puede descansar y dormir más de lo acostumbrado, pero no necesariamente está en reposo. No reposamos cuando algo nos aflige, cuando tenemos una dura prueba. Podemos tomar pastillas para dormir, pero si algo falta, si algo no está bien, entonces no hay reposo. Dios reposó y su reposo es perpetuo y perfecto pues todo lo que Él hizo y hace es bueno, su creación estaba lista y con ella su plan eterno de revelar su más maravillosa gloria había comenzado.

Conclusión

El capítulo 2 nos llevará a comprender con mayor profundidad cual es el propósito del ser humano en la creación ahí la Biblia nos explica el “por qué y para qué” de nuestra creación.
Pero ¿Qué mensaje nos da la Palabra de Dios en el capítulo 1?

En primer lugar.

Que el ser humano no es producto de la eventualidad y el azar, fue creado por Dios superior al resto de la creación. Con el fin de “gobernar” la creación. El hombre es puesto sobre todas las cosas, el único que está encima de él es Dios. Este es el orden adecuado.

Sobre todo:

Génesis 1 introduce de una manera sublime la único y verdadero autor de toda clase de vida.
Dios dijo «sea la luz» Y fue la luz.
¡Tan simple como eso! Pero al mismo tiempo algo que sólo Dios podría hacer. Él habló ycon fue hecho, Él dijo y todo existió.
La incredulidad todavía puede llevarnos a preguntar ¿Cómo?, ¿Por qué?, ¿Cuándo? La respuesta es:
«3 Por la fe entendemos que Dios creó el universo por medio de su palabra, de modo que lo que ahora vemos fue hecho de lo que no se veía».
(Hebreos 11:3)
Queridos, este pasaje no está en la Biblia para que tengamos una linda historia para contar a nuestros niños antes de dormir ¡Este pasaje está para despertar en nosotros en nuestros hijos la fe! La fe al verdadero Dios. La Biblia desde su principio nos presenta a Dios y no le interesa nada con mayor énfasis que nosotros le conozcamos.
«En el principio Dios».
Él es el autor de la vida, Él es el creador quien creó todo por el poder de su palabra:
«Con su palabra, el Señor hizo los cielos;todo lo creado lo hizo con un soplo de su boca.»
(Salmo 33:6).
«4 ¡Que alaben al Señor los cielos de los cielos, y las aguas que están sobre los cielos! 5 ¡Alabado sea el nombre del Señor! El Señor dio una orden, y todo fue creado.»
(Salmo 148:4-5)
En el texto bíblico no vemos ni un pequeño indicio de la muerte como parte del proceso de la creación ¿Por qué habría? Nuestro Dios es Dios de vida y vida abundante.
Por la Palabra de Dios vino la vida y por ella se creó todo.
Y hoy podemos tener vida por esa misma palabra, por esa maravillosa Palabra que declara «En el principio Dios» nuestros corazones pueden tener un nuevo principio, un nuevo comienzo con Dios.
El Nuevo Testamento nos enseña que la palabra de Dios vino al mundo, era Jesús.
Jesús puede darte vida. Creer en Jesús te da vida. El Dios creador se hizo hombre y murió en la cruz para enseñarnos al Dios creador.
Esto debe llenarnos de esperanza. Dios se ha revelado desde la primera página de la Biblia, es un Dios que quiere ser conocido y la única manera de conocerle es mediante los ojos de la fe.
Es mi oración hoy que su Palabra te abra los ojos para contemplar su grandeza, para contemplar su poder, para contemplar su Majestad. Para que caigamos rendidos ante Él que hizo los cielos y la tierra. Que el testimonio de la creación nos despierte los sentidos para reconocer a su autor y que el testimonio del creador hecho hombre despierte nuestros corazones para creer con verdadera fe y entregarnos a nuestro hacedor, a nuestro diseñador, a nuestro creador por completo. Que Jesús despierte en nosotros el deseo de vivir para aquello que fuimos creados: para glorificar a Dios y disfrutar de Él por siempre.
Oremos.

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