2 Samuel 24 “El pecado de David”

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Sermón 2 Samuel 24 PDF 

“El pecado de David”

Introducción.

Llegamos al capítulo final del libro de Samuel.

Ya son varios meses desde que iniciamos esta serie de sermones a 1 y 2 de Samuel y ha sido un viaje emocionante. Nos adentramos en las vidas de Samuel, Saúl y David y, sobre todo, nos hemos dado cuenta que estas historias y nos introducen al personaje central de la Biblia, el verdadero rey y Mesías: Jesucristo.

Ha sido una bendición poder estudiar y predicar estos pasajes por casi todo este año.

Pero al llegar a los últimos capítulos del libro debemos notar algo importante. El autor presenta unas historias que no siguen el orden secuencial del libro, son historias independientes.

Pero hay un motivo al hacer esto. Estos capítulos finales contienen historias que enseñan verdades teológicas y el centro de lo que quieren enseñar es el carácter de Dios, el verdadero rey de Israel y sus propósitos de redención para el mundo. Por lo tanto, estas historias anticipan el Evangelio, tienen que ver con el Evangelio y nos ayudan a comprenderlo.

Oremos.

Este capítulo en particular no es muy sencillo, presenta muchas dificultades y surgen varias cosas que cuestan comprender.

Pero hay tres cosas importantes y centrales en el capítulo entero:

  1. La soberanía de Dios.
  2. El Juicio de Dios.
  3. La misericordia y gracia de Dios.

Lo primero que nos dice este pasaje en el versículo 1 es que nuevamente la ira de Dios está sobre Israel, nuevamente Dios está enojado con su pueblo.

Y aquí comienzan las dificultades para comprender el texto porque las Escrituras no nos dicen por qué Dios está enojado con su pueblo. Pero hemos visto que tanto Israel como sus reye son más que capaces de hacer lo malo delante de Dios, de cometer injusticias y ofensas terribles contra la Palabra de Dios.

Pero, sea cual sea la razón por la que Dios está enojado, el pasaje dice que Dios incitó a David a hacer un censo de Israel y de Judá.

Hacer este censo fue malo, era una mala idea, una mala decisión y fue la decisión de David. Incluso su propio general, el hombre llamado Joab puede ver esto. Ahora, para nosotros que hemos estudiado este libro la figura de Joab no es desconocida y sabemos que él no es precisamente el tipo de hombre que puede escribir un libro de ética y moral ¡Joab no es para nada el modelo de integridad y justicia! pero aún un hombre como él puede ver que lo que el rey planea hacer es malo.

¿Por qué es malo?, ¿por qué hacer un censo fue algo malo?

Otra pregunta difícil que surge del pasaje. Y hay algunas pistas en las Escrituras para ayudarnos a tener por lo menos una idea:

En Éxodo 30:11-16 vemos que Dios ordena que se haga un censo en Israel donde se debía pagar un precio de rescate, una ofrenda de expiación por cada persona censada en Israel, una ofrenda de expiación. Entonces existe la posibilidad que el censo que vemos en 2 Samuel fue de ese tipo, pero que David no pagó la ofrenda por el rescate y quizá este fue el pecado. El historiadior del primer siglo Josefo menciona esta posibilidad.

Otra posibilidad que vemos es que en toda la historia del libro el énfasis está puesto en los débiles y fuertes, los débiles deben confiar en Dios quien rescata al débil, el Dios que levanta al humilde y avergüenza al altivo, pero David hace contar a todos los hombres fuertes de Israel y Judá para saber cuántos guerreros tiene a su disposición (versículo 9), entonces puede ser que las intenciones orgullosas de ver su poder y verse a sí mismo como poderososean lo malo en este censo. Pero no tenemos la evidencia concreta que esta fue la razón por la que hacer el censo fue malo.

Tal vez la motivación de hacer este censo fue la incredulidad de David, su falta de fe de que Dios puede rescatarle y no la cantidad de sus ejércitos.

Al final, no sabemos, la Biblia no nos dice con completa claridad por qué fue malo hacer un censo, pero quizá esto es así porque este no es central.

En este pasaje tenemos un problema más poderoso y grande que el tratar de explicar por qué fue malo el ordenar un censo de Israel. El pasaje nos dice que Dios incitó a David a hacer algo que es malo, el versículo 1 dice: “…incitó a David contra ellos, diciendo: Ve, haz un censo de Israel y de Judá.”

Y esto presenta un problema para muchos. Si tu piensas: “Lo que está diciendo la Biblia en este versículo es que Dios incitó a David a hacer algo malo, la Biblia no puede estar diciendo esto…” no serías la primera persona en pensar así. De hecho otro autor de la Biblia pensóesto mismo.

Tenemos en las Escrituras los libros de Crónicas (1 y 2 de Crónicas). Estos libros fueron escritos muchos años después de los eventos relatados en Samuel, fueron escritos mucho tiempo después de que el libro de Samuel salió a la luz.

Crónicas fue escrito durante el periodo del exilio de Israel en Babilionia cuando el pueblo de Israel estaba cautivo y la gente había comenzado a dudar de las promesas de Dios y estaban perdiendo las esperanzas y habían comenzado a creer que Dios les había abandonado por completo. Entonces el libro de Crónicas está escrito con un matiz particular, con una forma particular con el propósito de delinear las promesas del pacto de Dios y re-afirmarlas.

Y cuando el cronista llega a esta historia en particular vio que hay un problema en este pasaje y él dice “No fue Dios quien incitó a David a hacer el Censo, fue el Diablo quien le incitó”. 1 Crónicas 21:1 dice “Satanás se levantó contra Israel e incitó a David a que hiciese un censo…”.

Ahora tenemos un problema más grande.

No solo el problema de 2 Samuel 24 donde parece decir que Dios incita a hacer algo malo a David y luego 1 Crónicas 21 dice que fue Satanás quien incitó a David a hacerlo.

Así que ¿quién fue?, ¿fue Dios o fue Satanás?

Y si es Dios, entonces tenemos un problema ético en las Escrituras ¿o no?

Los reformadores y grandes teólogos de la reforma profundizaron este gran tema de la soberanía de Dios y escribieron obras maravillosas que resumen la doctrina de las Escrituras con respecto a estos grandes temas. Obras como los Catecismos, las Confesiones de Fe, los 39 Artículos de la Iglesia Angelicana, etc.

En uno de los artículos de la fe reformada (Confesión de fe de Westminster, capítulo 3) dice que todo, absolutamente todo, está ordenado por Dios, y aún así Él no es el autor del pecado, ni es el tentador.

Dios decreta todo pero no es el que causa todo.

Déjenme ponerlo en otras palabras más sencillas: Dios permite el pecado, aún cuando este pecado es contra su voluntad. Hay diferentes niveles de la causalidad, como vemos en la historia de Job, quien sufre terribles cosas que sobrevienen sobre él ¿Quién lo hizo?

Es obvio que el relato dice que fue Satanás quien hizo efectivo el daño, la muerte y la enfermedad sobre Job y su familia, pero ¿leíste la historia?, ¿cómo comienza todo? con Dios diciéndole a Satanás, haciéndole la pregunta: “¿No has considerado a mi siervo Job, que no hay otro como él en la tierra…” (Job 1:8). Es Dios.

Así que decir simplemente “el Diablo lo hizo” no remueve el problema, porque el problema es la soberanía.

Porque en un sentido poderoso nada pasa, nada sucede sin que sea la voluntad de Dios.

Y eso es lo que está diciendo nuestro pasaje de 2 Samuel: que de un modo, Dios proveyó todos los medios y la oportunidad a David para él haga lo malo ¡Fue una prueba!

Desde el punto de vista de Satanás (que es lo que está señalando Crónicas) fue una tentación. Dios no tienta él prueba.

Desde una perspectiva sabemos que nada escapa de la voluntad de Dios. Sabemos que la providencia de Dios es segura. Desde esta perspectiva sabemos que aún el pecado de David estuvo en los decretos de Dios y en su providencia, por lo tanto el resultado será que la voluntad de Dios se cumplirá en la vida de su hijo.

El autor de Samuel está diciendo eso.

Desde la perspectiva del autor de Crónicas y desde la perspectiva del mismo David, Joab y los que vivieron estas cosas, lo que está viviendo David es una tentación, es su decisión frente a lo que él tiene que hacer. Y David decide mal.

Tal vez no te he convencido. Tal vez te cueste creer todo lo que he dicho, porque a veces al leer las Escrituras son muy grandes y complejas para comprenderlas con nuestra mente humana, al final lo que tenemos aquí es un misterio.

Tal vez nuestro problema y por qué nos sentimos mal con algunos pasajes de este tipo en la Biblia no es tanto con la ética del pasaje ni con la interpretación, sino con nuestros sentimientos e ideas preconcebidas. De alguna manera pensamos que Dios debe explicarnos todo a nosotros, pensamos ¿Realmente Dios tiene el derecho de hacer estas cosas?, ¿realmente Él puede hacer esto y luego ver el resultado de setenta mil hombres muertos?

Tal vez nuestro problema sea más fundamental aún. ¿Estamos dispuestos a someternos a la soberanía de Dios?, cuando suceden cosas, a nosotros o a personas que amamos y pensamos o sentimos ¿Quién se cree que es Dios?, ¿por qué no me cuidó, a mí, a mi familiar, a mi amigo?, ¿por qué permitió que sucedan estas cosas?

Hay un misterio profundo aquí. Nada, absolutamente nada sucede ni pasa fuera de su decreto, sin que Él lo haya decretado, ordenado o permitido.

Pero hay algo más en este pasaje.

En el versículo 10 David es conmovido, su corazón es movido al dolor, sintió pesar, llegó a un convencimiento, a la seguridad de que había pecado, que había obrado mal delante de Dios.

Esto es la obra del Espítiru Santo, él trae convencimiento de pecado. Cuando esto te suceda, da gracias a Dios, cuando Él te baje de tu elevada posición y te haga ver tu error. Es un momento maravilloso porque te demuestra que Él no te ha abandonado, que está haciendo su obra en tu vida, que está formando y cambiando y transformando tu corazón y tu mente llevándote al arrepentimiento.

Y eso es lo que hace Dios con David. Le envía un profeta: Gad, le muestra su Palabra. Y le da a escoger: 7 años de hambruna para todo el pueblo, 3 meses de persecusión y amenaza sobre él mismo y 3 días de peste y enfermedad para todo el pueblo ¿Cuál escoges?

¡Qué dificil lugar para estar!

¿Qué haríamos nosotros?

Quizá lo primero que decimos es: Esto es el Antiguo Testamento, es el tipo de cosas que Dios hacía antes en el Antiguo Testamento.

O decimos: Es lo que el pecado merece, es justo porque el pecado es horrible y brutal y Dios es Santo.

La respuesta de David fue extraordinaria: “Caigamos en la mano de Jehová, porque sus misericordias son muchas, más no caiga yo en manos de hombres.”

¿Saben lo que es esto?

Esto es teología para malos momentos, para los momentos oscuros. Cuando llegan los momentos más oscuros, cuando llegan las circunstancias más terribles recuerda: Dios es misericordioso, sus misericordias son muchas.

Tal vez tu vida ha estado desordenada, tal vez has vivido de maneras que sabes no son acordes a la Palabra ni a la voluntad de Dios ¡Caigamos en las manos del Señor porque sus misericordias son muchas!

¿Sabes lo que dice la Biblia si confesamos nuestros pecados? Que Él es fiel y justo para perdonarnos nuestros pecados y limpiarnos de toda maldad.

David se pone en manos del Señor y acepta cualquiera de los castigos que vienen de Él.

Y viene la peste, y 70 mil hombres mueren… ¡Entonces sucede algo extraordinario! Está el ángel encargado de cumplir esta sentencia y está por llegar a Jerusalén y se detiene junto a la era de alguien llamado Arauna, justo a la entrada de Jerusalén.

¡El Señor se apiada! Él dice “suficiente, ¡basta!”.

La misericrodia de Dios. No es misericordia como el mundo define la misericordia, esta es la misericordia de Dios al estilo bíblico. Porque junto con la misericordia y la soberanía hay también justicia. Porque Dios le dice a David, cuando él comienza a interceder por su pueblo, cuando David construye un altar en la tierra de ese hombre llamado Arauna, para ofrecerle ofrendas de paz.

En ese momento Arauna le ofrece todo lo necesario para las ofrendas por nada, gratis, como haría cualquier súbdito leal con su rey, pero David le responde: “… no voy a ofrecer al Señor mi Dios holocaustos que no me cuesten nada” (v. 24).

Este es un texto para remarcarlo.

¿Saben?, es fácil ser cristiano en Concepción, Chile. Por lo menos cumplir con la cuota de lo que se espera que un cristiano debe ser… ir a la iglesia, orar, no decir groserías, ser un buen ciudadano. Pero no voy a ofrecer al Señor mi Dios un sacrificio que no me cueste nada ¡Dios quiere tu corazón! Dios quiere tu completa fidelidad, Dios quiere tu vida entera, todo lo que es tuyo.

Y ¿qué es lo que hace David? Él construye un altar al Señor y ofrece sacrificios ahí para Él, ofrendas de paz y una vez que se hubo derramado la sangre, terminó la plaga en Israel, una vez que se derramó la sangre, hubo paz.

¡Qué poderoso cuadro! este es un cuadro que nos muestra que hay propiciación a través de la sangre, la ira de Dios es removida, es aplacada por el derramamiento de sangre ¡porque es lo justo ante el pecado!

Este cuadro por supuesto apunta a la sangre que también fue derramada en las afueras de Jerusalén, una sangre que fue derramada no sobre un altar sino sobre una cruz en el calvario donde un cordero, un perfecto e inmaculado cordero derramó su sangre y esta sangre removió la ira de Dios en vez de caer sobre nosotros cayó sobre el cordero.

Este pasaje nos muestra que la salvación no viene a través de David, sino a través de su descendiente.

Si estamos en el Hijo de David, si confiamos en Él, entonces las misericordias de Dios están sobre nosotros, entonces él es fiel y justo para perdonarnos nuestros pecados y limpiarnos de toda maldad.

Entonces el capítulo final del libro de Samuel nos llama urgentemente a correr a Cristo, a abrazar la soberanía de Dios y confiar en las misericordias que nos llegan por Jesús a entregar nuestras vidas enteras por completo a él solamente.

Oremos.

La bendición de Dios sea con todos y cada uno de ustedes.

Amén.

 

 

Comments (2)

  1. Cesar Gaitan

    amen bendiciones
    gracias xq ahora tengo mas claro este texto
    JEHOVA DIOS AÑADE bendiciones

  2. Martín (Post author)

    Muchas gracias, nos anima saber que podemos ser de bendición a otros ¡Un abrazo!

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