(28-31) De la Cena del Señor.


Lee el mensaje a continuación:

1. Introducción.

¿Qué tan importante es la comida en nuestras familias?, ¿el almuerzo familiar?

A pesar de que existen muchas amenazas contra los tiempos en familia (ocupaciones, teléfonos, etc.), por lo menos sabemos que ese tiempo es bueno e importante.

La comida no sólo puede nutrir nuestros cuerpos, puede nutrir nuestras almas y la unidad familiar ¡No descuidemos este aspecto!

Hoy vamos a hablar de la comida que nuestro Señor nos dejó para recordarle y para unirnos a Él y entre nosotros. La Cena del Señor.

Durante el reinado de la María “la sangrienta” del 1555 a 1558, se quemaron vivos en la hoguera a 288 reformadores protestantes.

De esaasombrosa cifra 1 fue un arzobispo, el redactor de los 39 Artículos: Thomas Cranmer. También fueron quemados 4 obispos, 21 clérigos, 55 mujeres y 4 niños. Todos ellos condenados ala hoguera por la Iglesia Católica. ¿Cuál fueel motivo de su condena? Había un tema central en su condena: el significado de la Cena del Señor.

Esta doctrina fue un motivo de mucha controversia y uno de los aspectos fundamentales para la reforma protestante en el siglo XVI.

2. Puntos de enseñanza.

2.1. ¿por qué tanta controversia y muertes por esta doctrina?

En la primera carta del apóstol Pablo a los Corintios leemos las palabras de nuestro Señor:

… «Tomen y coman.Esto es mi cuerpo, que por ustedes es partido. 1 Corintios 11:24ª.

La gran pregunta que surgió fue ¿Cómo es que el pan es el cuerpo de Cristo?

Jesús dijo que lo que ofrecía era su cuerpo ¿cómo puede el pan ser su cuerpo? La misma pregunta se aplica a las palabras de Jesús:

“Esto es mi sangre”(Mateo 26.28; Marcos 14.24).

La iglesia católica interpretó estos pasajes de forma literal. En el Cuarto Concilio de Letrán, el año 1215, se definió de forma oficial que la presencia del cuerpo y de la sangre de Jesús en el pan y el vino era real, corporal, literal, local y materialmente presente.[1]

¿Cómo sucedía esta presencia real en el pan y en el vino? La respuesta fue: por medio de un milagro llamado transubstanciación.

La transubstanciación quiere decir, literalmente, el “cambio de sustancia.” Quiere decir que el pan y el vino son milagrosamente transformados en la sustancia del cuerpo y de la sangre de Cristo, de manera que ya no son pan y vino, aunque parezcan serlo.

Según esta doctrina, este milagro se realizaba en la misa[2] por medio de las palabras del sacerdote. Esta es la definición precisa:

La Santa Misa es el Sacrificio del cuerpo y de la sangre de Jesucristo, que se ofrece sobre nuestros altares bajos las especies de pan y de vino…

(Catecismo Mayor, Cuarta parte: De los sacramentos, Capítulo V – 1°, cuestión 655).

Según esta creencia, cuando el sacerdote eleva los elementos y dice “esto es mi cuerpo, esto es mi sangre”, el pan y el vino dejan de serlo y se convierten en el cuerpo y sangre del Señor.

¡Esto le dio un poder enorme al clero y a la iglesia!

Además, convirtió a la misa en el centro de la adoración. La predicación, la lectura de las Escrituras y las oraciones pasaron a segundo plano, siendo lo verdaderamente central la Cena.

El gran problema con esta explicación es que convierte el sacramento en un sacrificio donde el cuerpo de Cristo es cortado una vez más y su sangre es derramada una vez más. En otras palabras: el sacrificio en la cruz no fue suficiente, sino que se tiene que repetir otro sacrificio en cada misa.

Un sacrificio que tiene que ser repetido no es un sacrificio perfecto ni completo.

Si los sacerdotes repiten el sacrificio de Jesús una y otra vez, entonces Jesús ya no sería el gran sumo sacerdote, sino uno más.

2.2. la respuesta de los reformadores.

Tales discrepancias llevaron a los reformadores a negar la doctrina de la transubstanciación y de la misa. No se trata de un sacrificio que se repite una y otra vez por el poder del sacerdote que oficia en la misa.

Entonces ¿Qué es la Cena? Y más importante: ¿Cómo es que está presente el cuerpo y la sangre de Jesús en el pan y el vino?

El artículo 28 declara:

La cena del Señor no es solamente signo delamor mutuo que los cristianos deben tener entre sí; sino más bien un sacramentode nuestra redención por la muerte de Cristo;

En primer lugar, elimina las palabras “misa” y “sacrificio.” En su lugar utiliza “sacramento”, que quiere decir “instrumento para santificación.”

Es un medio de gracia. No es el fin, sino un medio por el cual Dios puede comunicar bendición y gracia a sus hijos e hijas.

El artículo continúa:

de modo que para los que recta y debidamente, ycon fe, lo reciben, el pan que partimos es la participación del cuerpo deCristo; y del mismo modo, la copa de bendición es la participación de la sangrede Cristo. 

Aquí está definiendo la forma correcta para participar de la Cena. Es por fe. Dice que recibimos el cuerpo y la sangre de Jesús por fe, no porque hay un cambio de sustancia.

Luego declara específicamente lo que creemos acerca de la transubstanciación:

La transubstanciación, o la mutación de lasubstancia del pan y del vino, en la cena del Señor no puede probarse por lasSagradas Escrituras; antes bien repugna a las palabras terminantes de losLibros Sagrados, trastorna la naturaleza de sacramento y ha dado ocasión amuchas supersticiones. 

Esa doctrina solamente ha ocasionado superstición, confusión y no tiene fundamento bíblico. Luego:

El cuerpo de Cristo se da, se toma, y se comeen la cena de un modo celestial y espiritual únicamente; y el medio, por elcual el cuerpo de Cristo se recibe y se come en la cena, es la fe.  Cristo nunca ordenó que el sacramento de lacena del Señor fuera reservado, llevado en procesión, elevado ni adorado.

¡Esta es la explicación reformada de lo que sucede en la cena!

Por esta doctrina es que muchos cristianos, incluyendo el hombre que redactó los 39 Artículos, fueron quemados en la hoguera.

Creemos que el cuerpo y la sangre de Cristo están presentes, pero no en el pan, no en el vino, sino que es una presencia espiritual por medio del Espíritu Santo.

Y se recibe solamente por fe, de la misma manera que la salvación.

En el fondo no sabemos exactamente cómo es que el cuerpo y la sangre de Cristo están presentes en la Cena, pero creemos que sí hay una experiencia real de Su presencia porque Jesús lo prometió.

La única explicación plausible que no corrompe otras doctrinas centrales en las Escrituras es que la presencia de Cristo en la Cena es una presencia espiritual.

Y la única forma de participar de Su cuerpo y Su sangre es por medio de la fe.

¡Por eso no debemos idolatrar, ni reverenciar, ni elevar, ni inclinarnos ante los elementos!

El pan y el vino son un medio de gracia, pero no son ni contienen la bendición en sí mismos.

De igual manera que con el bautismo, la cena es efectiva por la fe solamente.

Por eso el artículo 29, que sigue, dice lo siguiente:

Los impíos y los que no tienen fe viva, aunquecompriman carnal y visiblemente con sus dientes (como dice San Agustín) elsacramento del cuerpo y de la sangre de Cristo, no por eso son en manera alguna,partícipes de Cristo; antes bien, para su condenación, comen y beben el signo osacramento de una cosa tan grande.

En otras palabras: comer el sacramento no te aporta en nada si no lo recibes con una fe viva.

Comer el sacramento sin fe es condenable.

La doctrina de la transubstanciación llevó a la iglesia a prohibirle a los laicos recibir los dos elementos y solamente los sacerdotes comían el pan y el vino. A los laicos solamente se les da la hostia.

Porque su doctrina enseña que el vino se ha transformado en la sangre de Jesús.

Y si un poco de vino queda en la comisura de los labios, o es derramado, se blasfema y ofende a Cristo mismo.

Por esa misma razón, se dejó el uso del pan y se optó por la elaboración de la hostia que al partirse no produce migajas.

El artículo 30 dice:

La copa del Señor no debe negarse a los laicos;pues que ambas partes del sacramento del Señor, por institución y mandato deCristo, deben administrarse igualmente a todos los cristianos.

El Señor Jesús ordenó que sus discípulos le recodaran participando del pan y del vino.

Los reformadores vieron que negarles la copa a los laicos, eso sí es un pecado contra el Señor.

Por lo tanto, todos deben participar de ambos elementos tal como lo instituyó el Señor.

Finalmente, el artículo 31 le da la estocada final a la doctrina de la misa:

La oblación de Cristo una vez hecha, es laperfecta redención, propiciación y satisfacción por todos los pecados (tantooriginal como actuales) del mundo entero; y ninguna otra satisfacción hay porlos pecados, sino ésta únicamente.

Oblación significa “sacrificio.”

El artículo establece que el sacrificio de Cristo en la cruz es perfecto y es el único medio para apaciguar la ira de Dios por todos los pecados. Por lo tanto…

Y así, los sacrificios de las misas, en los que se decía comúnmente que el presbítero ofrecía a Cristo en remisión de la pena o culpa por los vivos y los difuntos, son fábulas blasfemas y engaños perniciosos.

No hay que añadir nada más. El artículo es bien claro.

2.3. ¿Qué es la cena del Señor entonces?

La Cena es un SIGNO, una señal y un SELLO del pacto. Tiene su origen en el Antiguo Testamento.

Cuando Dios rescató a los israelitas de Egipto, lo hizo por medio de un sacrificio. Un sustituto tomó el lugar de los hijos de los israelitas y murió para salvarlos.

Ese sustituto fue un cordero que debía ser sacrificado. Luego de sacrificarlo, los israelitas debieron comerlo en familia.

A esa comida especial Dios la llamó “pascua.”

Y luego Dios le ordenó a Moisés que cada año, todo el pueblo debía celebrar la pascua, sacrificando un cordero y comiendo su carne en una cena especial familiar, recordando el rescate de Dios.

Ellos debían hacerlo para recordar cómo Dios les había librado.

Por eso no debe extrañarnos que Jesús fuera crucificado en la Pascua. Y tampoco que la última cena fuera la cena pascual.

En esa última cena Jesús dijo que tenía un nuevo pacto y luego partió el pan y dio el vino.

¡La Santa Cena confirma la promesa del Rescate por medio de un sustituto!

La Santa Cena es la cena de Pascua cumplida, perfeccionada.

La cena de Pascua era la señal del pacto de Dios con Israel y con los patriarcas. La Cena del Señor es la señal del nuevo pacto de Cristo con su Iglesia.

porque esto es mi sangre del nuevo pacto, que es derramada por muchos, para perdón de los pecados. Mateo 26:28.

La cena del Señor nos habla del Cordero de Dios que fue sacrificado y quita los pecados del mundo.

¿Cuán profundo y precioso es este sacramento?

A modo de conclusión y aplicación, voy a entregarles cuatro poderosos significados de la Cena del Señor.

La Cena del Señor es un recordatorio, una celebración de la presencia de Dios, una expresión de la comunión con Dios y con Su pueblo y es un anticipo de lo que vendrá.

3. Conclusión & aplicación.

3.1. La Cena es un recordatorio.

Jesús les dijo a sus discípulos que cada vez que celebraban la Cena, ellos estaban proclamando Su muerte hasta Su retorno.

Por lo tanto,siempre que coman este pan, y beban esta copa, proclaman la muerte del Señor,hasta que él venga. 1 Corintios 11:26.

La Cena nos habla de un acto deliberado. Jesús quiso ir a la cruz, era la voluntad del Padre y Él la obedeció libremente. Él fue fiel hasta el final.

En la cruz Jesús se entregó en sacrifico por nosotros.

Un solo sacrificio una sola vez ofrecido y que es suficiente para cubrir todo pecado. Entonces,cada vez que celebramos la Cena RECORDAMOS. Recordamos que él se entregó por nosotros.

Luego tomó el pan,lo partió, dio gracias y les dio, al tiempo que decía: «Esto es mi cuerpo, quepor ustedes es entregado; hagan esto en memoria de mí.» Lucas 22:19.

Hacemos memoria de Él en la Cena del Señor.

3.2. La Cena es una celebración de Su presencia.

Es absolutamente increíble que somos invitados a la mesa del SEÑOR ¡Sobre todo si consideramos nuestra rebelión y pecado!

Nosotros le ofendimos, le odiamos, le despreciamos, le insultamos ¡Eso es lo que nuestro pecado hace!

Nuestro pecado no es algo pasivo ante Dios, es agresivo, es ofensivo. Tanto así que Pablo dice que éramos enemigos de Dios.

Y también austedes, que en otro tiempo eran extranjeros y enemigos, tanto en suspensamientos como en sus acciones, ahora los ha reconciliado completamente (Colosenses 1:21).

¡Uno no invita a comer a su mesa a enemigos!

En Génesis 3 leemos que Satanás le dijo a Adán y a Eva: “toma y come… toma y come del fruto y serás como Dios.”

Y ellos comieron contra la voluntad de Dios y ¿Cuál fue el resultado? ¿gozo, satisfacción, plenitud y propósito? ¿llegaron a ser como Dios? ¡No! Resultó en todo lo contrario. Ellos fueron malditos, fueron expulsados, fuera de la presencia su Creador, sin comunión con Él.

Distanciados, separados, enemistados. Enemigos.

Pero en la Cena, el SEÑOR nos invita nuevamente a Su presencia, Él nos invita a Su mesa y nos dice: “ven y siéntate ante mi presencia, en mi mesa… toma y come.”

¡Piénsalo! Cuando Jesús les dijo a sus discípulos: “Tomen y coman…”

Mientras comían,Jesús tomó el pan y lo bendijo; luego lo partió y se lo dio a sus discípulos, yles dijo: «Tomen, coman; esto es mi cuerpo.» Mateo 26:26.

¡Él estaba revirtiendo, volcando las palabras del diablo en el jardín!

Tuvieronque pasar miles de años y el Hijo de Dios tuvo que morir en la cruz para quelos verbos “tomar” y “comer” volvieran a ser verbos de salvación.

Antes “toma y come” significaba solo la muerte, la rebeldía, la separación, la expulsión, la enemistad.

Ahora, por el sacrificio de Jesús “toma y come” significa totalmente lo opuesto. Significa reconciliación, perdón, reunión, vida.

¡Eso es lo que experimentamos cada vez que nos acercamos a la mesa del Señor y el ministro dice: “Tomen y coman”!

Estamos participando verdaderamente de la unión, la reconciliación, la comunión con el Padre, gracias a la obra del Hijo, por fe.

Es una participación espiritual de Su presencia, una celebración en Su presencia es…

3.3. Comunión con Dios y con Su pueblo.

Y cuando nos sentamos a Su mesa, no solamente experimentamos unión y reconciliación con Dios, sino que también los unos con otros.

Somos unidos al Señor Jesucristo ¡Por eso considero importante compartir todos de un solo pan y una sola copa!

Porque en la Cena celebramos la unidad que tenemos en Cristo. Somos unidos con todos los que están en Cristo.

¡Este tema no es menor! El apóstol Pablo dio una seria advertencia a la iglesia de Corinto, les dijo que debían discernir el cuerpo.

Porque el que comey bebe de manera indigna [La Santa Cena], y sin discernir el cuerpo del Señor,come y bebe para su propio castigo. 1 Corintios 11:29.

Pablo no está diciendo que deben encontrar una verdad mística o secreta en el pan y el vino.

¿De qué cuerpo está hablando? Pablo está hablando del cuerpo de Cristo que es la Iglesia, la comunidad de los creyentes.

Hay un solo pan,del cual todos participamos; por eso, aunque somos muchos, conformamos un solocuerpo. 1 Corintios 10:17.

Ahora bien, ustedesson el cuerpo de Cristo, y cada uno de ustedes es un miembro con una funciónparticular. 1 Corintios 12:27.

En la Cena somos llamados a honrar el cuerpo de Cristo, honrar la unidad entre nosotros.

Sin Jesús no tendríamos motivos verdaderos para amarnos y buscar la unidad.

Por el sacrificio de Cristo debemos amarnos, debemos buscar la unidad.

Por eso, antes de tomar la Cena, si tienes algo contra tu hermano, ve y reconcíliate con él primero, discierne el cuerpo de Cristo.

3.4. La Cena es un anticipo de lo que vendrá.

Finalmente, la Cena del Señor es un anticipo, un adelanto de lo que vendrá.

Recuerda la primera Santa Cena. Sucedió en el aposento alto, la noche que Jesús fue traicionado.

Esa noche el Señor Jesús les lavó los pies a sus discípulos primero y luego les entregó el sacramento de la Cena.

Hay un pasaje asombroso en Lucas que debemos leer.

En este pasaje el Señor habla del día de Su venida, cuando Él se manifestará gloriosamente, cuando todos le verán como el glorioso Hijo de Dios ¿Qué sucederá ese día glorioso?

¡Dichosos lossiervos a los que su señor encuentra pendientes de su regreso! De cierto lesdigo que se ajustará la ropa, los hará sentarse a la mesa, y él mismo vendrá aservirles. Lucas 12:37.

El Señor Jesús nos invitará nuevamente a Su mesa y Él mismo nos servirá, nuevamente.

¿Quiere decir que, en el momento de su mayor gloria, el Hijo de Dios nos servirá como les sirvió a sus discípulos esa noche?

¿Crees que no necesitas que tu Señor te sirva?

Eso es lo que hará, así lo prometió.

En la Cena no solamente miramos hacia atrás a lo que el Señor hizo, también miramos hacia adelante, a Su promesa de lo que Él hará.

En la Cena anticipamos, anhelamos el retorno glorioso del Señor Jesucristo, nuestro amado Salvador y Señor.

En la Cena anhelamos el día cuando Él nos dará todo lo que necesitamos.

Hermanos ¡Este es el gozo de venir a la mesa del Señor!

Y preparémonos para disfrutar de ella el domingo 11 en el Servicio Dominical.

Dios les bendiga.



[1] Citado en http://www.monergism.com/thethreshold/articles/onsite/packer/lord_supper.html

[2] La palabra misa viene del latín missa que se usó en el siglo IV para despedir a los fieles al final de la ceremonia (Literal: váyanse).

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