1Sam.21-24 “David perdona a Saúl”

1 Samuel 24 (Nueva Versión Internacional (NVI))

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David perdona la vida de Saúl.

Introducción:

La semana pasada vimos en el capítulo 29 que David empieza a escapar. No hay duda, su propio amigo ha comprobado que Saúl solo quiere una cosa con respecto a David: que muera. Y él ha decidido matarle con sus propias manos.

En el capítulo 21 vemos que David recibe la ayuda del sacerdote Ahimelec. Este sacerdote no sabe que David esta huyendo. En el capítulo 22 paga caro esa ayuda prestada a David, el rey Saúl llega y al enterarse que le dio alimento y las armas de Goliat que estaban guardadas ordena a un extranjero matar no solamente al que ayudó a David, sino a todos los sacerdotes. Este es un acto cobarde y un insulto al Señor, sus propios hombres no se atreven a tocar a los sacerdotes, pero el pagano llamado Doeg no tiene temor de Dios y lidera la matanza.

Por otro lado David emprende un escape desesperado. Empieza a habitar cuevas y le empezaron a acompañar los despreciados de la sociedad. El capítulo 22 dice que los que tenían deudas, los afligidos, los atribulados le seguían. Y como si fuera poco David mismo tiene que fingir estar loco para salvar su vida, al final del 21 tiene que hacer esto.

Pero con todo, el Señor le acompañaba y protegía salvándole de Saúl y dándole victorias contra los filisteos como nos muestra el capitulo 23.

Mientras que Saúl acude a los paganos para matar a los sacerdotes por su enojo y frustración personal, David sigue luchando contra los enemigos de Israel aún desde el exilio.

Así llegamos al capítulo 24…

Oremos.

En el capitulo 24 tenemos nuevamente a Saúl persiguiendo a David, con sed de sangre.

Saúl había dejado de perseguir a David porque los filisteos estaban nuevamente amenazando Israel. Pero ahora que se ha librado de ese asunto Saúl regresó a su búsqueda por David. Le dijeron que David se encontraba en En gadi.

En gadi es una región montañosa, muy famosa porque tiene uno de los más hermosos oasis de la región. Este oasis y las cuevas que hay en sus montañas eran un lugar favorito de los pastores que llevaban a sus animales para que descansen y se refugien. Saúl se internó en esta región rocosa y montañosa luego de juntar un cuerpo élite de soldados, un ejercito de treinta mil hombres con el sólo propósito de encontrar y asesinar a David.

En medio de esta búsqueda, la Biblia nos dice que Saúl se adentró en una cueva para hacer sus necesidades. David y sus hombres se encontraban en las partes más profundas de esa cueva.

Y hemos escuchado los eventos sorprendentes de lo que sucedió en ese entonces entre David y Saúl en nuestra lectura de hoy.

Tengo tres preguntas para cada uno de ustedes a partir de este pasaje bíblico.

1. ¿Podrás rechazar la oportunidad que te da la providencia de Dios? (Vv.1-7)

David y sus hombres están en la cueva, probablemente han visto a Saúl y sus tres mil hombres, un tremendo ejercito con el único propósito de asesinar a David, ellos no pueden hacer frente a semejante fuerza destructora, así que atinaron a refugiarse en la cueva que seguramente era la mas cercana.

Cuando de repente, de los tres mil hombres, vieron a uno acercarse donde ellos estaban, uno solo: ¡El propio Saúl! Y ¿qué puedo decir de la manera cómo lo describe el versículo 4?

Literalmente él es sorprendido con los pantalones abajo. ¿No aman la Biblia?

Literalmente dice que Saúl entró en la cueva para “cubrir sus pies”. ¿Cuándo se cubren nuestros pies? Cuando nuestros pantalones están abajo, en el caso de Saúl fueron sus vestimentas, ellos no llevaban pantalones.

El temible rey de Israel que quiere la muerte de David y tiene tres mil hombres apoyándole es encontrado con los pantalones abajo y de espaldas, sin ejercito, sin armas y lejos de cualquier ayuda posible.

¡Esta es la providencia de Dios!

El mismo Saúl lo reconoce mas adelante, le dice a David en el versículo 18: “El Señor me puso en tus manos.” Fue una oportunidad dada por Dios.

Los soldados de David están bailando de una pata. Esta es la oportunidad soñada. Es el momento.

“Dios ha provisto para ti David, es la providencia. Tu enemigo es un blanco fácil. No podías panificar mejor oportunidad ni mejor momento, es tu tiempo, es tu hora, toma lo que te da el Señor y acaba con el que te odia.”

Pero David se estremece en la oscuridad y toma su espada en sus manos. Saúl no tiene la mínima idea que David esta en el mismo lugar. ¿Pueden sentir la tensión del relato? Y David, con su espada, corta un pedazo del manto de su enemigo.

Sus hombres están completamente desconcertados ¡Esta era la oportunidad que te da Dios para salvarte y ahorrarte muchísimos problemas y el peligro de muerte!

Pero Saúl ya terminó de hacer lo que estaba haciendo y ya se ha ido. La oportunidad se fue, se fue como si nada ¡Era una oportunidad única, una entre un millón para resolver sus problemas para siempre! ¡y se ha ido como si nada!

Era la mano de Dios que había entregado a Saúl en manos de David. Pero él no hizo nada.

Pensemos en esto un momento, pensemos seriamente en esto.

¿Es esto guerra?, ¿están David y Saúl en guerra? En cierto modo sí, pero exactamente no. Las reglas de guerra no se aplican a esta situación particular. Es cierto que Saúl ha decidido hacer de David su enemigo, pero no se trata de una guerra, es más la complicación personal de Saúl con David. El punto es que no son enemigos y David lo sabe.

Oficialmente David esta todavía al servicio de Saúl. De hecho, varios comentaristas del Antiguo Testamento dicen que David no debería haber escapado nunca, pues él estaba aún al servicio de Saúl. (Ahora, es fácil para los comentaristas decir eso. ¡No es su cuello el que está con el peligro de ser rebanado!)

Pero David no le hizo daño a Saúl. Porque Saúl era el ungido de Dios. Parece que aún cortar el pedazo de su manto le afectó en su conciencia. ¡Porque Saúl es el rey!

Pensemos en esto. Piensa y no respondas en voz alta, solo responde para ti mismo pero con sinceridad.

Si tu jefe te ofende públicamente, es injusto y malvado y, pasado un tiempo tienes la oportunidad de hacerle pagar la ofensa, de demostrar su equivocación delante de todos para que toda la oficina vea lo que realmente es ¿lo harás?

Si un compañero de trabajo te juega sucio y digamos que te roba la oportunidad para obtener un ascenso y se convierte en tu superior. Luego descubres casualmente a alguien quien tiene evidencias contra esa persona, de que robó a la empresa y te las ofrece libremente. Tienes la oportunidad de ponerle en su lugar de desenmascarar su hipocresía y su falta delante de todos ¿lo harás?

Hay muchos ejemplos más, puedes pensar en los tuyos propios, quizá incluso en experiencias reales de tu propia vida.

David mostró respeto a la autoridad.

Él pudo argumentar y razonar igual que sus hombres, él pudo justificar sus acciones con muy buenas razones para tomar la justicia en sus manos. En ese momento ¡Nadie tenía mayores ni mejores razones para deshacerse de Saúl! David podía concluir que el fin justifica los medios.

“¿Quien quiere a este tirano? No le hace bien a nadie, no dio la cara con Goliat, asesinó injustamente a los sacerdotes del Señor, me quiere asesinar cuando yo le he sido fiel y le he ayudado aún cuando estaba desvariando, de hecho ¡El pueblo esta sufriendo a causa de él!”

Pero David no lo hizo porque Saúl era el ungido del Señor.

¿Recuerdan la pregunta inicial?

¿Podrás rechazar la oportunidad que te da la providencia de Dios?

En esta situación David esta haciendo eso, esta rechazando la oportunidad, porque hay algo más grande que la oportunidad misma ser íntegro delante del Señor.

Este pasaje es sobre el carácter.

Hay momentos en la vida en que nuestro carácter es definido. Este es un momento definitivo para David. Es un momento decisivo para él como futuro rey. Porque lo que está haciendo aquí se convertirá en un ejemplo para sus hombres que le vieron perdonar a Saúl y David se comporta impecablemente.

No es el éxito lo que importa, es cómo logras el éxito lo que importa.

Queridos ¿cuanto estás dispuesto a hacer para alcanzar lo que tanto quieres? o ¿qué cosas harás, quizás no para ti; pero por tus hijos?, ¿cuantos han hecho lo que sea para lograr su objetivo, aún cuando todas las señales gritaban “no lo hagas”?

Puedes tomar las oportunidades que se presentan en la vida, incluso pensar que Dios te da esa oportunidad para lograr lo que anhelabas. Pero en este pasaje vemos a un David haciendo totalmente lo opuesto. En ese momento decisivo el carácter de David brilló de una forma gloriosa.

¡Como Cristo! El carácter que David está mostrando en este pasaje es maravillosamente un reflejo del carácter de Jesús, un carácter que brillaría con un resplandor glorioso en la cruz del Calvario.

Porque fue en Jerusalén, cuando el rey Jesús  tuvo la oportunidad de arrebatar el reino de Israel y tomar el poder político y religioso. Jesús es el legítimo rey que podía destruirnos a todos nosotros, sus enemigos, justamente y sin remordimiento porque sería justo hacerlo “…en el tiempo señalado Cristo murió por los malvados. 7 Difícilmente habrá quien muera por un justo, aunque tal vez haya quien se atreva a morir por una persona buena. 8 Pero Dios demuestra su amor por nosotros en esto:en que cuando todavía éramos pecadores, Cristo murió por nosotros. (Romanos 5:6-8) Y luego nos dio el testimonio de su misericordia en el mensaje del Evangelio de la misma manera que David demostró su perdón a Saúl.

2. ¿Buscarás hacer lo que es justo delante del Señor? (vv.8-15)

David se pone en pie fuera de la cueva y se presenta ante Saúl, se presenta ante él y es respetuoso ¡pensemos en esta situación por un momento, pongámonos en los zapatos de David por un momento!

Saúl era el hombre que quería matar a David. Ya lo había intentado varias veces, por lo menos 9 veces hasta este momento pero ¿que hace David en la presencia del rey ungido?

Él se inclina, con respeto, él muestra misericordia con él.

Aquí hay una sección y es muy probable que no te va a gustar. La lección de cómo hablamos de los que están sobre nosotros o son nuestras autoridades. Presidente, alcaldes, pastores y líderes.

Este pasaje nos está diciendo y mostrando claramente que no podemos recibir peor líder, peor gobernante que Saúl ¡hemos a analizado su vida y liderazgo desde el comienzo! Y podemos concluir que no hay peor rey para Israel que Saúl. Pero David le mostró respeto. ¿Buscarás hacer lo que es justo delante del Señor?

¿Qué dice el Nuevo Testamento?

Romanos 13:2 “Por lo tanto, todo el que se opone a la autoridad se rebela contra lo que Dios ha instituido. Los que así proceden recibirán castigo.

El Nuevo Testamento dice a los creyentes: “…honren al rey” (1 Pedro 2:17) ¡Honren! No dice que estemos necesariamente de acuerdo con él. Pero dice honren a sus autoridades.

Creo que David nos está enseñando una lección en este pasaje ¿cuál es esta lección?

¡El Evangelio es más importante!, ¡la cruz es primero!, ¡tu testimonio es primero! Ser obedientes e íntegros ante Dios es más importante.

¿Cómo lograr esa obediencia y fidelidad? Volveremos a ese tema en un momento. Antes quiero terminar el último punto.

Porque hay una tercera pregunta que nos hace este pasaje.

3. ¿Confiarás en la fidelidad del Señor? (16-21)

Hay algo muy raro y extraño al final de este pasaje.

Vemos la respuesta de Saúl. Y su respuesta es un giro sorpresivo, inesperado, nos descoloca. Lo que dice ¡sus palabras son potentes!

Pero sabemos que no es genuino ni verdadero, porque tan sólo mirar el siguiente capítulo nos damos cuenta que Saúl volverá a lo mismo de antes.

Entonces ¿por qué dice lo que dice? Porque todo lo que dice y sus lindas palabras parecieran la evidencia que está arrepentido y reconoce a David como bendecido por Dios.

Pero lo que Saúl tiene en ese momento es remordimiento.

David había mostrado integridad y respeto. Mientras que Saúl estaba buscando para matarle. Se da cuenta que ha sido malo y sus acciones ahora están a la vista de David, los que estaban en la cueva con él y sus treinta mil soldados.

Si todo lo que tuviéramos del libro de Samuel fuera el capítulo 24, si el libro terminara aquí. Al leer las palabras de Saúl terminaríamos el libro diciendo felices “¡Saúl se ha convertido!” De repente está convencido que ha pecado, se arrepiente y reconoce que hacho mal, todo suena a alguien quien se ha convertido.

Excepto que Saúl no se ha convertido.

Porque lo que sea que haya sucedido en la mente y corazón de Saúl en este capitulo es temporal. ¡Es momentáneo!

Jesús nos dice en la parábola del sembrador que algunas semillas brotan y crecen un poco; pero luego el sol las seca y mueren. Algunas semillas ni brotan siquiera. ¡Hay una apariencia de vida, parecen ser semillas que se convertirán en plantas, pero no es vida de verdad.

Hay arrepentimiento que aparenta ser arrepentimiento, tiene todas las indicaciones para ser arrepentimiento. Pero no es de verdad.

Hay una diferencia abismal entre sentir remordimientos y vergüenza por ser sorprendidos y estar arrepentidos de verdad.

Creo que todos nosotros podemos pensar en algún momento de nuestras vidas cuando nos descubrieron “con las manos en la masa”. Estábamos haciendo lo que no debíamos y de repente vemos a esta persona frente a nosotros y sus ojos están sobre nosotros y sabemos que hemos sido pillados “in fraganti”.

Pero eso es remordimiento, no es arrepentimiento.

Saúl, llega incluso a confesar algo extraordinario aquí. Dice “Ahora caigo en cuenta que tú serás el rey de Israel…” ¡La promesa de Dios que David será quien unifique el reino viene a David a través de su enemigo!

Saúl incluso le hace jurar a David. Que muestre bondad a su familia, que no les elimine como se acostumbraba en el oriente cuando un nuevo rey ascendía al trono asesinaba a toda la familia del anterior rey.

Pero miren el último versículo (22). Saúl regresó a casa, pero David no fue con él. Este fue una sabia decisión por parte de David.

Él volvió a refugiarse.

El salmo 142 fue escrito cerca a este periodo en la vida de David. El titulo del salmo dice que fue escrito cuando estaba en la cueva. No sé en cuál cueva, porque David estuvo en muchas cuevas. Pero lo que vemos en el salmo es lo que David aprendió en la cueva.

Mira el versículo 5 por favor:

“A ti, SEÑOR, te pido ayuda; a ti te digo:«Tú eres mi refugio, mi porción en la tierra de los vivientes. »

Tú eres mi refugio.

¿Qué hacemos con nuestra dudas?, ¿qué hacemos con nuestros dolores?, ¿qué hacemos con nuestras pruebas?, ¿cómo buscamos obediencia a Dios?, ¿cómo aprendemos a honrar a nuestras autoridades?, ¡¿Cómo vivimos vidas santas y cristianas en esta vida?!

Refugiándonos en el Señor, refugiándonos en Cristo.

Porque este pasaje transpira el Evangelio, muestra a Jesús, enseña de Jesús.

Nos habíamos preguntado ¿cómo lograr obediencia y fidelidad? La respuesta es refugiándonos en la obediencia y fidelidad de Cristo, el que perdona a su enemigo.

Podemos entregar toda nuestra vida, ansiedades, falta de fe a Cristo y pedir su fe, su obediencia, su amor.

Eso es lo que aprendió David. El se quedó en el lugar de refugio. Fue a esconderse en el Señor.

¿Sabes tú qué es lo que David aprendió en este tiempo de estar huyendo, este tiempo de soledad en las cuevas y montañas?, ¿qué debemos aprender nosotros?

Déjame responderte en términos del Nuevo Testamento.

¡Jesús es todo lo que necesito!

Jesús es todo lo que necesito… Jesús ¡es todo lo que tengo!

A ti, SEÑOR, te pido ayuda; a ti te digo:«Tú eres mi refugio, mi porción en la tierra de los vivientes.»

¿Puedes decir eso esta mañana?

Nosotros no estamos atravesando ninguna cosa similar a la que David atravesó. Pero Jesús sí. Él fue perseguido y acusado y finalmente sus enemigos le mataron horrendamente ¡Pero luego él resucitó!

Para llegar a ser nuestro refugio. Para que podamos entender que todo lo que tenemos en esta vida es Dios, que lo único que necesito en esta vida es Dios.

Para que cuando nosotros atravesemos algún dolor podamos aprender lo mismo que David aprendió: confiar en Dios, nuestro refugio.

Oremos.

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