Éxodo 25.10-40 “El Dios que habitó entre nosotros”


Escucha el sermón en línea:


Lee el pasaje del sermón:

Exodo 25.10-40

»Harán también un arca de madera de acacia, de un metro y diez centímetros de largo, sesenta y cinco centímetros de ancho, y sesenta y cinco centímetros de alto. La recubrirás de oro puro por dentro y por fuera, y alrededor de ella le harás una cornisa de oro. Le fundirás cuatro anillos de oro, y se los pondrás en sus cuatro esquinas; dos anillos en un costado y dos anillos en el otro. Harás unas varas de madera de acacia, y las recubrirás de oro. Meterás las varas por los anillos en los costados del arca, y con ellas llevarás el arca. Las varas no deben quitarse del arca, sino quedarse en sus anillos. En el arca pondrás el testimonio que yo te daré.
»Harás un propiciatorio de oro fino, de un metro y diez centímetros de largo por sesenta y cinco centímetros de ancho. Harás también dos querubines de oro, labrados a martillo, que irán en los dos extremos del propiciatorio. Un querubín irá en un extremo, y un querubín en el otro extremo, y formarán una pieza con el propiciatorio. Los querubines extenderán sus alas y cubrirán con ellas el propiciatorio. Sus rostros estarán el uno frente al otro, mirando hacia el propiciatorio. El propiciatorio lo pondrás encima del arca, y dentro del arca pondrás el testimonio que yo te daré. Desde allí te haré saber todo lo que yo te ordene decir a los hijos de Israel. Hablaré contigo desde la parte superior del propiciatorio, de entre los dos querubines que están sobre el arca del testimonio.

»Harás también una mesa de madera de acacia, de noventa centímetros de largo por cuarenta y cinco centímetros de ancho, y sesenta y cinco centímetros de alto. La recubrirás de oro puro, y alrededor de ella le harás una cornisa de oro. Le harás también una moldura alrededor, de siete centímetros de ancho, y alrededor de la moldura harás una cornisa de oro. Le harás cuatro anillos de oro, que irán en las cuatro esquinas que corresponden a sus cuatro patas. Los anillos quedarán debajo de la moldura, para que pasen por allí las varas para llevar la mesa.
»Las varas las harás de madera de acacia, y las recubrirás de oro. Con ellas será llevada la mesa. Harás también de oro fino sus platones, sus cucharas, sus cubiertas y sus tazones para las ofrendas de libación. Sobre la mesa pondrás el pan de la proposición, que continuamente estará delante de mí.

»Harás también un candelero de oro puro, labrado a martillo. Su pie, su caña, sus copas, sus manzanas y sus flores, serán también de oro puro. De sus costados saldrán seis brazos; tres de un costado del candelero, y tres brazos del otro costado. En cada uno de los seis brazos que salen del candelero habrá tres copas en forma de flor de almendro, una manzana y una flor. En la caña central del candelero habrá cuatro copas en forma de flor de almendro, con sus manzanas y sus flores. En los seis brazos que salen del candelero habrá una manzana debajo de cada dos brazos, es decir, tres manzanas para los seis brazos. Las manzanas y los brazos deben formar una sola pieza, y ser todo ello de oro puro, labrado a martillo. Le harás siete lamparillas, las cuales encenderás de modo que alumbren hacia adelante. Sus despabiladeras y sus platillos deben ser también de oro puro. Usarás para ello treinta kilos de oro fino, con todos estos utensilios. Pon cuidado en hacerlo todo según el modelo que se te ha mostrado en el monte.


Deja un comentario