1Samuel 13-14 “El Necio”

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1 Samuel 13-14 (Nueva Versión Internacional (NVI))

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“El Necio” PARTE 1 Y PARTE 2

Introducción.

¿A quién le gusta las películas de acción?

Ya les comenté antes que a mí sí me gustan mucho las películas, pero hay un aspecto que me parece gracioso… incluso un poco tonto de parte de los que realizan las famosas “secuelas”.

Es cierto que algunas historias son demasiado buenas y extensas y merecen ser relatadas quizá en varias partes (como “El señor de los anillos”); pero hay películas que simplemente no entiendo cómo pueden tener tantas secuelas (y así llegamos a tragicómicas entregas como: “Rocky 6”).

Personalmente creo que, en su mayoría, estas películas en lugar de favorecer al personaje, le hacen daño, pierde credibilidad y el luchador que una vez fue una inspiración por su fortaleza y humildad se convierte en un pobre tipo que ya no se sabe con quién más le harán pelear.

Sólo estoy diciendo una opinión personal. Puede ser que a muchos les gusten estte tipo de películas. El punto es que las secuelas o las repeticiones resaltan de gran manera las virtudes o defectos del personaje principal. Si hay algo en que todos podemos estar de acuerdo (nos gusten o no las películas de “Rocky”), es que Rocky tiene la cabeza muy dura.

La Biblia también tiene historias presentadas en secuela, como una película. Y, al igual que en las películas, aprendemos mucho de sus personajes.

Los capítulos 13 al 15 de 1° Samuel son como tres películas en secuela.

¿Qué título deben tener estar películas?

Yo creo que el mejor y único título posible es: “El Necio”.

Hoy veremos entonces, a través de las Escrituras, “El Necio” Parte 1 y parte 2.

Pero antes oremos.

1. El protagonista: Saúl.

Al leer esta historia vemos claramente que su protagonista es el rey Saúl. Él es el necio.

Quizá te preguntes: ¿Por qué concluye que Saúl fue necio o tonto?, ¿acaso no fue una víctima de las circunstancias y las malas situaciones en las que se vio envuelto?

¡Buena pregunta! Porque al leer su historia vemos que estuvo sometido a situaciones de tremenda presión y estrés. Así que es conveniente estudiar lo qque pasó con Saúl.

Analicemos las diferentes escenas de esta película:

2. El Necio parte 1.

La primera película está en el capítulo 13. Y tiene seis potentes escenas:

Escena 1 (v. 1-3):

¡ACCIÓN! EL HIJO ENTRA EN ESCENA.  Jonatán toma la iniciativa y dirige un asalto a las tropas filisteas. A primera vista parece un acto descabellado de parte del hijo de Saúl; algo que no le corresponde hacer, hasta parece que quisiera llamar la atención logrando victorias militares.

Pero el autor nos esta presentando una gran ironía en este pasaje.

Recordemos que cuando el profeta Samuel ungió a Saúl, él le hizo notar que en ese preciso lugar (10:5). ¡Se esperaba que Saúl haga algo al respecto! Él era el rey, él debía salir a encontrar a los enemigos de su pueblo y de Dios y expulsarles de allí.

Pero en lugar de eso, vemos a Saúl escogiendo un pequeño ejército y no hace nada al respecto de los enemigos de su pueblo. En un sentido figurado él se quedó sentado sin hacer nada mientras que vemos  que Jonatán es el que cumple los deberes de Saúl.

Escena 2 (v. 4a):

RESPUESTA NECIA: El hijo había liderado el ataque… pero el padre hace tocar las trompetas. En el v. 3 vemos a Saúl haciendo tocar las trompetas para adjudicarse la victoria, el v.4 dice que el pueblo oyó que Saúl había recibido la gloria. ¡Saúl mintió en cuanto al ataque a los filisteos!

Ahora quizá alguien piense: “es que no le quedó opción a Saúl después de las acciones de su hijo”, o “fue un error nomás, quizá por la prisa del ataque se vio en la necesidad de convocar al pueblo a la batalla”. Sigamos analizando las escenas que nos presenta Samuel para responder este tipo de dudas.

Escena 3 (v. 4b):

CONSECUENCIA: El pueblo se levanta para pelear al lado de su rey en Gilgal.

Ahora la trama de esta primera película repite el patrón en las siguientes escenas.

Escena 4 (v. 5-7):

¡ACCIÓN! UNA TREMENDA CRISIS: La respuesta de los filisteos es rápida: avanzaron contra Saúl.

El rey Saúl había anunciado a los cuatro vientos que era él quien había atacado a los filisteos; así que ellos se dirigieron directamente a donde estaba él en Micmas ¡no donde Jonatán en Guibeá! (v.5).

Y era tan grande, numeroso y fuerte el ejercito enemigo, que los hombres de Saúl (apenas dos mil) huyeron como bestias en pánico. Se escondieron en cuevas, matorrales, peñascos, etc. Se escondieron donde pudieron, ¡tan grande fue su temor! Y para colmo sólo Saúl y Jonatán tenían espadas (13:22).

Esta es una situación terrible para Saúl ¡la pesadillas cualquier comandante!

A veces tendemos a criticarle duramente por sus errores  pero nadie quiere estar en su lugar en estos momentos: por causa de su hijo y sus acciones un gran ejército se ha levantado contra el pueblo que él dirige. Eso es bien cierto.

Pero sus acciones esta vez son más tontas y necias que antes.

Escena 5 (v. 8-12):

RESPUESTA NECIA: Saúl está desesperado. El ejercito le ha abandonado, su ejercito ha huido presa del terror, el profeta Samuel quien le había dicho que llegaría a ese lugar en siete días (10:8) no llegaba aún. Por lo tanto sus razones para hace lo que hizo parecen razonables.

Él “…ordenó:«Tráiganme el holocausto y los sacrificios de comunión»; y él mismo ofreció el holocausto.” (v. 9).

Pero en ese preciso instante llega Samuel.

Escena 6 (v. 13-23):

CONSECUENCIA: El profeta pone en descubierto que las acciones y decisiones de Saúl aunque fueron tomadas bajo mucha presión, no tienen justificación. Samuel declara:

“- ¡Eres un necio!… No has cumplido el mandato que te dio el SEÑOR tu Dios. El SEÑOR habría establecido tu reino sobre Israel para siempre…” (V.13).

A nuestros ojos la ofensa puede parecer bastante pequeña pero para el Señor, es una terrible ofensa: Saúl había desobedecido un mandato directo de Dios, él debía esperar a Samuel para que sea él quien presente los sacrificios y consulte a Dios. Así que Saúl recibe un castigo enorme: su reino no permanecerá. Dios quiere un siervo, un rey que obedezca  su palabra sin importar el costo que deba pagar por su obediencia.

Así termina la primera película. Un final amargo y también una historia inconclusa. ¿Qué pasará con Saúl y su reino?, ¿que pasó con la guerra?

Samuel se aleja del campo de batalla (v. 15), los filisteos les están rodeando y enviando espías (v. 17-18) y el libro nos da una nota editorial que retrata cuan mala es la situación de Israel: de todo el pueblo solo Saúl y su hijo Jonatán tienen armas decentes.

Menos mal que esta película tiene una secuela, una continuación. Y ahora veamos la segunda parte:

3. El Necio parte 2.

Esta secuela también tiene 6 potentes escenas:

Escena 1 (v. 1-15):

¡ACCIÓN! EL HIJO ENTRA EN ESCENA. Antes Saúl había tomado la iniciativa de realizar los sacrificios sin el profeta y se equivocó al hacerlo, ahora vemos a Jonatán tomando la iniciativa (nuevamente) y cumpliendo el rol del rey (nuevamente). Es una escena sobresaliente. Jonatán se levanta solo junto con su escudero y suben contra los filisteos.

La Biblia poco a poco nos va haciendo un retrato de Jonatán. El joven que algunas un principio parecía osado y temerario ahora es presentado con mayor detalle.

Y aprendemos que no se trata de un muchacho queriendo alcanzar la fama atacando a los filisteos. Él utiliza la expresión “filisteos incircuncisos” en el v.6 (una expresión que la repetirá otro joven valiente frente a un gigante enemigo del pueblo de Dios) la actitud es de desprecio hacia los enemigos, pues son enemigos del señor.

Ellos atacaron y obtuvieron una gran victoria entre los hombres filisteos.

¡Dos personas causando terror en el ejercito enemigo! Pero lo que Samuel quiere que veamos es que no se, el campamento entero fue estremecido y aún la tierra tembló, toda la historia nos recuerda la trata de ellos dos solos, ellos emprenden el ataque luego de confirmar que era la voluntad de Dios.

Jonatán propuso: “…vamos a cruzar hasta donde están ellos, para que nos vean. Si nos dicen:”¡Esperen a que los alcancemos!”, ahí nos quedaremos, en vez de avanzar. Pero si nos dicen: “¡Vengan acá!”, avanzaremos, pues será señal de que el SEÑOR nos va a dar la victoria.”

Y ¿qué pasó? Los dos se dejaron ver por los filisteos, quienes al verles les dijeron: “¡Vengan acá! Tenemos algo que decirles.”

¿Ven lo gracioso en la escena? Es como un juego de escondidas. Pero para Jonatán es un asunto muy serio: “Ven conmigo- le dijo Jonatán a su escudero-, porque el SEÑOR le ha dado la victoria a Israel.”

¡El hijo demostrando verdadera fe!, ¡el hijo ha salido a defender nuevamente al pueblo de Dios!

Esta escena concluye con la matanza de seis enemigos, un terremoto y el pánico en todos los filisteos ¡Jehová de los ejércitos estaba haciendo temblar el ejercito numeroso de los filisteos que había asustado a Saúl!

Los israelitas habían temblando y huido ante el numeroso ejercito filisteo. Ahora los filisteos y la tierra tiemblan ante dos hombres de Israel quienes marchan en el nombre del Señor todopoderoso.

Escena 2 (v. 16-19):

RESPUESTA NECIA: Al ver la tremenda confusión en el campamento filisteo Saúl, de repente, quiere sacar el arca al campo de batalla (otra vez repitiendo el mismo error del pueblo antes cuando quisieron usar el arca como un medio de asegurar su victoria [1 Samuel capital 4]).

¡Haciendo esto Saúl demuestra que no ha aprendido nada de la historia de Israel! Llevar el arca a la batalla como si fuera un amuleto había ocasionado la derrota y la ira de Dios antes.  Ahora Saúl esta dispuesto a repetir el mismo error.  Menos mal para el pueblo que esta vez no tuvo tiempo para lograr su objetivo y finalmente el pueblo obtuvo la victoria.

Escena 3 (20-23):

CONSECUENCIA: Los israelitas se levantaron en armas, los que habían huido, incluso israelitas que estaban en el ejercito filisteo se levantaron a pelear contra ellos.  Pero Saúl actúa muy indeciso, él entra en la batalla cuando ve que la victoria está asegurada. La conclusión es que al final fue el Señor quien ganó la batalla (v.23).

Escena 4 (24-30):

¡NO-ACCIÓN! EL ATAQUE SE DETIENE:

La victoria final estaba al alcance de sus manos, los israelitas estaban exterminando a todos sus enemigos, pero de repente Saúl hace una tontería, otra cosa necia: hace jurar al sus hombres que no probarían tomar nada ni comer hasta que él haya obtenido la victoria (v.24). ¿Notan el énfasis?

Este juramento le ocasiona grandes problemas al ejército pues desfallecen de hambre y a su propio hijo Jonatán quien, sin saber del juramento, comió algo de miel.

La conclusión de Jonatán es que este juramento fue un error de su padre (v.29) por causa de la necedad de Saúl la victoria no es completa y los israelitas presas del hambre se lanzan a comer animales prácticamente crudos.

Escena 5 (v. 31-44):

RESPUESTA NECIA: En esta escena llama la atención que aparentemente Saúl esta a punto es atinar con algo bueno, una buena decisión, pues recién ahora levanta un altar para consultar a Dios sobre la batalla y para evitar que el pueblo siga pecando pues la ley de Dios prohibía que se consuma la sangre de los animales.

Pero igual llama la atención la forma en que lo hace. Él no consulta a Dios mediante un sacerdote o no profeta sino que intenta él solo obtener una respuesta de parte del Señor.

Otra cosa que llama la atención es la actitud del pueblo, en el versículo 36 su respuesta es: “haz lo que mejor te parezca”.

Dios no le responde a Saúl, así que él asume que hay un pecado en el pueblo y, como está ansioso de reanudar la batalla comete otra necedad: jura que aunque fuera su propio hijo Jonatán el que haya incumplido con su juramento, morirá.

Finalmente te se revela que es Jonatán el que rompió el juramento de su padre y Saúl se propone cumplir su promesa ¡Él tuvo la firme intención de matar a su propio hijo!

¿Vemos cómo se manifiesta la necedad en este hombre? él es firme en cosas que no debe hacer; pero no es firme con cosas que sí debe hacer.

Escena 6 (v.45-52):

CONSECUENCIA: Finalmente es el pueblo quien impide que Jonatán muera y termina la persecución del enemigo.

4. La necedad en nosotros.

Queridos hermanos, Saúl es una perfecta radiografía de la necedad. Las palabras de Samuel lo resumen de una forma concreta y clara:

“¡Eres un necio!… No has cumplido el mandato que te dio el SEÑOR tu Dios…” (13:13).

Estas “películas” nos están mostrando lo que la verdadera necedad es lo que la verdadera estupidez es.

El Salmo 53:1 declara: “Dice el necio en su corazón: «No hay Dios.»…”

Un verdadero “necio”, un tonto de verdad es alguien quien vive como si no hubiera un Dios a quien hay que rendirle cuentas.

Saúl atravesó circunstancias difíciles; pero en lugar de demostrar en medio de ellas que su confianza la tenia puesta en Dios él pensó que podía hacer lo que él quería ¡Todas sus tontas acciones tienen su origen en esta potente verdad en su vida.  Una verdad que parece que ni él mismo se da cuenta que está operando en cada una de sus propias ideas y decisiones.

Lo tremendo es que según las Escrituras esta necedad está presente en toda la humanidad. El apóstol Pablo escribió:

20 Porque desde la creación del mundo las cualidades invisibles de Dios, es decir, su eterno poder y su naturaleza divina, se perciben claramente a través de lo que él creó, de modo que nadie tiene excusa. 21 A pesar de haber conocido a Dios, no lo glorificaron como a Dios ni le dieron gracias, sino que se extraviaron en sus inútiles razonamientos, y se les oscureció su insensato corazón. 22 Aunque afirmaban ser sabios, se volvieron necios 23 y cambiaron la gloria del Dios inmortal por imágenes que eran réplicas del hombre mortal, de las aves, de los cuadrúpedos y de los reptiles.” (Romanos 1:20-23).

Queridos, un necio puede ser alguien con muchos estudios, alguien preparado y con gran coeficiente intelectual. Puede ser alguien exitoso, tanto como un rey.  Puede ser alguien de hermosa apariencia y gran tamaño o fortaleza como Saúl. Puede ser un gran líder o una persona de mucha influencia.  Un tonto, un necio de acuerdo a la Biblia es alguien quien vive y sus pensamientos y acciones demuestran que para él o ella, no hay Dios.

5. Cristo, el Hijo valiente y el sabio de Dios.

Por el contrario Jesús es todo lo que Saúl no fue.

Aún siendo niño, la Biblia dice: “40 El niño crecía y se fortalecía; progresaba en sabiduría, y la gracia de Dios lo acompañaba.” (Lucas 2:40).

Y también el apóstol pregunta en 1 Corintios:

“20 ¿Dónde está el sabio? ¿Dónde el erudito? ¿Dónde el filósofo de esta época?…”

Y responde:

“21 Ya que Dios, en su sabio designio, dispuso que el mundo no lo conociera mediante la sabiduría humana, tuvo a bien salvar, mediante la locura de la predicación, a los que creen. 22 Los judíos piden señales milagrosas y los gentiles buscan sabiduría, 23 mientras que nosotros predicamos a Cristo crucificado. Este mensaje es motivo de tropiezo para los judíos, y es locura para los gentiles, 24 pero para los que Dios ha llamado, lo mismo judíos que gentiles, Cristo es el poder de Dios y la sabiduría de Dios.” (1 Corintios 1:18-24).

¡Jesús vivió agradando al Dios en todo! Hasta la muerte. Estuvo dispuesto a sobrellevar todas las consecuencias de ser fiel al Padre, no se turbó ni asustó al ver el regimiento poderoso de soldados que salieron a arrestados, no se retractó a pesar de los insultos y amenazas ni ante las intimidaciones. Ni siquiera cuando la piel y la carne de su espalda fueron descartaría por los látigos ni cuando los clavos atravesaron sus manos y su pies ni cuando las espinas se incrustaron en su cabeza. ¡Él fue fiel y obediente hasta que la última gota de su sangre fue derramada!

6. Conclusión: Un llamado a la sabiduría en Cristo: el temor de Dios.

Queridos hermanos.

Jesucristo lo mas asombroso es que el Señor Jesucristo no solamente es y supera todo lo que Saúl no fue; sino que él es el prefecto Hijo de Dios también.

Lo que hizo Jonatán, salir a defender el honor de Dios y defender al pueblo de Dios, lo hizo Jesús de una manera sublime y perfecta.  Jesús no sólo dijo ser el buen pastor que da su vida por sus ovejas, él efectivamente puso su vida, se entregó en manos de sus enemigos para salvar a los suyos.

Juan nos enseña esta hermosa y maravillosa verdad en su Evangelio, él dice:

“3 Así que Judas llegó al huerto, a la cabeza de un destacamento de soldados y guardias de los jefes de los sacerdotes y de los fariseos. Llevaban antorchas, lámparas y armas. 4 Jesús, que sabía todo lo que le iba a suceder, les salió al encuentro.

– ¿A quién buscan?- les preguntó.

5- A Jesús de Nazaret- contestaron.

– Yo soy.

Judas, el traidor, estaba con ellos. 6 Cuando Jesús les dijo:«Yo soy», dieron un paso atrás y se desplomaron.

7- ¿A quién buscan?- volvió a preguntarles Jesús.

– A Jesús de Nazaret- repitieron.

8- Ya les dije que yo soy. Si es a mí a quien buscan, dejen que éstos se vayan.

9 Esto sucedió para que se cumpliera lo que había dicho:«De los que me diste ninguno se perdió. »”

(Juan 18:3-9).

¡Jesús protegió a sus discípulos! Y dio su vida “…el Hijo del hombre no vino para que le sirvan, sino para servir y para dar su vida en rescate por muchos.” (Mateo 20:28).

La película de la vida de Saúl es una tragedia y las secuelas no mejoran, como lo estamos viendo.  Y esta historia está destinada a repetirse en cada uno de nosotros ¡La película de Saúl es también nuestra película! a menos que el Hijo de Dios acuda en rescate y nos salve.

A través de Jesús nosotros podemos dejar muestra necedad y empezar a vivir sabiamente.  La Palabra enseña si la versaré sabiduría es temer a DIOS, vivir para Él y por Él.

Y eso es solamente posible con la ayuda de Jesús. Depositando nuestra confianza en el Hijo, acudiendo a que Él nos rescate y siguiéndole sólo a Él.

¿Cómo quieres que se vea tu propia película?

¿Quieres seguir viviendo en la necedad en una vida lejos de Dios?

Saúl tomó pésimas decisiones cuando se vio sobrepasado por las circunstancias. Las pruebas y las dificultades muchas veces revelan en qué o en quién estamos confiando.

Hoy te invito a confiar nuevamente en el Hijo. Es un llamado a creer que Él tiene el control de todo.

El profeta Samuel se demoró en llegar al sitio acordado, Saúl se precipitó en sus acciones presa de ella desesperación. Nosotros también estamos en un tiempo de espera. Esperamos en esta tierra hasta que retorne el Rey, y cuando Él llegue su rescate será consumado y su pueblo será llevado ante su presencia con poder y alegría suprema e insuperable.

¡No desesperemos! Seamos fieles, perseveremos, seamos sabios.

Recuerda las palabras e nuestro Señor en Mateo 7:24-25.

“ 24 Por tanto, cualquiera que oye estas palabras mías y las pone en práctica, será semejante a un hombre sabio que edificó su casa sobre la roca; 25 y cayó la lluvia, vinieron los torrentes, soplaron los vientos y azotaron aquella casa; pero no se cayó, porque había sido fundada sobre la roca.”

Oremos.

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